La niña del siglo XX

A comienzos del presente siglo, la esperanza de la sociedad en el ser humano había sido alentada por lo últimos acontecimientos del siglo XX. La Guerra Fría había terminado y el mundo corría esperando la nueva era con ilusiones renovadas. Con los atentados de septiembre de 2001 en Nueva York tomamos conciencia que el siglo XXI no iba a ser como pensábamos, quizá por intuir un desagradable y nuevo orden mundial.

Los deseos de progreso son siempre inherentes a la naturaleza humana. Cuando abandonamos un año en el que no nos ha ido como pensábamos desprendemos un pesimismo difícil de disimular, sin embargo, cuando comenzamos el siguiente, nos arrolla el positivismo y, sin remedio, intentamos cumplir las premisas universales de que “todo tiempo pasado fue peor” y de que “todo puede ir a mejor”.

Al igual que nosotros, la sociedad decimonónica vivió el tránsito al siglo XX con verdaderas expectativas de cambio. El pesimismo de la época, alentado por la reciente pérdida de las colonias americanas consideradas el último bastión del descalabrado honor del imperio español, se impone sin remedio en la población generando un profundo malestar que aunado con los grandes males endémicos del país anhela un siglo XX que olvide lo más rápido posible el desgraciado pasado inmediato.

Valladolid pretende entonces dotar de un carácter festivo el comienzo del siglo. Es una de las primeras Nocheviejas con actos solemnes, se decoran los edificios públicos y se propone a los ciudadanos que hagan lo mismo con sus casas. La caridad también se impone y el 1 de enero de 1901, el Ayuntamiento de Valladolid ofrece una comida a los necesitados, es decir, a los pobres del Asilo y a los de San Vicente de Paúl.

En la línea de conmemorar la entrada al siglo del progreso, el Ayuntamiento de Valladolid decide apadrinar al primer recién nacido vallisoletano. Poco tiene que esperar, solo quince minutos pasados de las doce del primero de año. En la calle Mantería ha nacido Margarita Manuela Carbajosa Cubero.
“La niña del siglo” como se acuñó en la prensa, tenía un padre jornalero que permanecía parado debido al invierno. El Ayuntamiento dotó con 250 pesetas a la familia y ofreció al padre un puesto en la plantilla municipal. También se ofreció a cargar con los gastos de la pequeña durante al menos, diez años. Manutención, vestido y educación en el colegio de las dominicas francesas de la calle Santiago correrían a cargo del erario público.

El expediente que guarda el Archivo Municipal acerca de este nacimiento contiene un ripio que cuenta cómo se solemnizó el nacimiento de “la niña del siglo”. Es muy interesante porque, además de las autoridades, grupos de músicos amenizaron la marcha.

Expediente relativo al nacimiento de la niña Margarita Manuela Carbajosa Cubero, nacida a las doce y quince minutos del día 1 de enero de 1900. Fragmento. AMVA. Informes Secretaría. Caja 739 – 25.

Fuentes:
ARCHIVO MUNICIPAL DE VALLADOLID: Mi ciudad en los documentos. Valladolid siglo XX. Ayuntamiento de Valladolid, 2011.
AMVA: C. 739 – 25

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Acerca de Carlos Sáez Salceda

Soy Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Valladolid. Después, mi formación se decantó por la docencia. Realicé el Máster de Profesorado de Secundaria y Bachillerato en la modalidad de Ciencias Sociales.
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Una respuesta a La niña del siglo XX

  1. Anonymous dijo:

    Pues si que tiene años el cheque bebé!!

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